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miércoles, 23 de septiembre de 2026

▷ TOTEM (Heavy Metal / Rock Progresivo, Granada)

    [BIOGRAFÍA] / [DISCOGRAFÍA]


La historia de Totem se encuentra estrechamente vinculada a la escena rock granadina de los años ochenta y a los locales de ensayo del barrio del Zaidín. La formación nace en 1987 a partir de músicos procedentes de diferentes proyectos de la ciudad, entre ellos Mezclalina, Delirium Tremens, Zona y los motrileños Caín. Tras los primeros movimientos en su formación, el grupo acabaría consolidando una alineación integrada por José Carlos Segovia «Peperotti» a la voz, Agustín Varo y Jesús Guirado «Tuti» a las guitarras, Antonio Herrera al bajo, Jesús Carlos Álvaro a la batería y Rubén Pérez Callejas a los teclados.

Los antecedentes de Totem se remontan, sin embargo, a 1984, cuando dos amigos y vecinos del barrio del Zaidín, Antonio Herrera y Jesús Guirado, comienzan a reunirse con la intención de tocar versiones de algunas de las bandas que más les influían. En su repertorio aparecen nombres como Black Sabbath, Thin Lizzy, Metallica y Triana, reflejando desde el principio una combinación de rock duro, heavy y sonidos de marcada personalidad andaluza.

Poco después empiezan a coincidir con otros jóvenes músicos que compartían inquietudes similares. Las primeras improvisaciones tienen lugar en un local situado en la Avenida de Zaidín, donde comienzan a organizar numerosas sesiones improvisadas. La búsqueda de espacios para ensayar les lleva posteriormente hasta la calle Mesones, donde existían unos locales a los que se accedía atravesando una tienda de ropa. Allí conocen al teclista Rubén Pérez, con quien forman Halcón Peregrino.

A esta primera formación se incorpora posteriormente el batería Antonio Granados y el grupo se traslada a un antiguo caserón situado en la carretera de Armilla. El lugar, conocido entre los músicos como «la casilla», acabaría convirtiéndose en uno de los escenarios fundamentales de aquella primera etapa y en un punto de encuentro para buena parte de la actividad musical que se desarrollaba alrededor del Zaidín.

En 1987, ya bajo el nombre de Totem, se incorporan dos antiguos componentes de Mezclalina: Agustín Varo a la guitarra y Jesús Carlos Álvaro a la batería, este último en sustitución de Antonio Granados. La banda continúa trabajando en «la casilla», aunque todavía sin cantante. No sería hasta 1990 cuando se incorpora al proyecto José Carlos Segovia «Peperotti», completando una formación que sería la más representativa de la primera etapa de Totem.

Desde sus comienzos, el grupo desarrolla un repertorio propio que llega a superar los cuarenta temas. Entre aquellas composiciones se encuentran «Borracho», dedicada a un perro, y «La moto». Su propuesta se mueve entre el rock duro y el rock sinfónico y progresivo, incorporando además elementos de raíz andaluza y determinados pasajes de inspiración flamenca. Esta combinación terminaría convirtiéndose en una de las principales señas de identidad de Totem.

La banda desarrolla durante los primeros años noventa una intensa actividad en directo. Uno de los acontecimientos más destacados es su participación en el I Casilla Rock de Armilla, festival de carácter reivindicativo celebrado contra el cierre de los locales de ensayo de «la casilla». En aquel encuentro comparten escenario con Reincidentes, Moby Dick y Alhambrada.

Especialmente intenso resulta 1992, año en el que Totem encadena numerosas actuaciones. A comienzos de la temporada, gracias a la relación mantenida con la formación bastetana Ecce Homo, viajan hasta Baza para actuar allí. A partir de entonces comienza una etapa de mayor actividad que les permite compartir escenario con algunas de las principales bandas del rock estatal del momento, entre ellas Barón Rojo, Barricada y Reincidentes.

La sucesión de conciertos alcanza también el barrio del Zaidín, donde ejercen de grupo de apoyo para Rosendo, y posteriormente participan en un macroconcierto de tres jornadas que reúne a quince formaciones en el pantano de Iznájar.

En 1993 Totem consigue finalmente llevar su música al formato discográfico. El resultado es un álbum homónimo compuesto por diez canciones, registrado durante aproximadamente un mes de trabajo y con sesiones de grabación de nueve horas que se realizaban durante la madrugada.


El disco es editado por el sello granadino Big Bang Producciones Musicales. Sin embargo, la experiencia discográfica no responde a las expectativas de los músicos y el álbum pasa prácticamente desapercibido, circunstancia que termina afectando de manera importante al futuro de la formación.

Ese mismo verano, en agosto de 1993, Totem participa junto a Barricada y Canker en el II Altiplano Rock, celebrado en el campo de fútbol de Cúllar.

La escasa repercusión obtenida por el álbum provoca un progresivo desgaste interno. Los componentes comienzan a adoptar caminos personales y a involucrarse en diferentes proyectos, algo que hasta entonces no había sucedido dentro de la banda. Poco a poco se produce un distanciamiento entre ellos y la actividad de Totem va reduciéndose.

A excepción de Jesús Guirado «Tuti» y Rubén Pérez, el resto de los integrantes comienza a colaborar con otras formaciones. Finalmente, durante el invierno de 1994-1995, Totem desaparece oficialmente.

Tras la disolución, sus antiguos componentes continúan vinculados a diferentes proyectos musicales. Algunos pasan por formaciones como Alijo, Increíble Hulk, Funkdación o Takuara, mientras que otros se acercan nuevamente al flamenco y a diferentes expresiones de la música tradicional y folclórica.

Posteriormente, Jesús Carlos Álvaro, Jesús Guirado «Tuti» y Rubén Pérez, junto al bajista Juan Carlos, forman Club Sepsia, proyecto orientado hacia una combinación de flamenco y rock.

A finales de 2008, los antiguos miembros de Totem vuelven a reunirse con motivo de un encuentro especialmente emotivo: rendir homenaje y despedir a su compañero Jesús Guirado «Tuti», fallecido poco antes.

Casi cinco años después de aquel encuentro, Totem retoma su actividad en 2013. La nueva etapa mantiene las principales características que habían definido al grupo durante los años ochenta y noventa: un rock progresivo de marcada influencia andaluza al que se incorporan elementos procedentes del rock clásico.

La recuperación del repertorio histórico permite a la banda volver a interpretar algunas de sus composiciones más conocidas y recuperar parte de su trayectoria anterior ante nuevas generaciones de aficionados.

En 2016, Totem participa en un concierto especial con motivo del aniversario del conocido bar granadino Enano Rojo, situado en la calle Elvira. El evento, denominado «Encuentro rock granaíno», reúne a diferentes formaciones vinculadas a la escena local.

Durante aquella actuación recuperan varios de sus temas clásicos, entre ellos «El Viejo», «Borracho» y la instrumental «Speed», además de su particular versión de Rush. También interpretan material de otros grupos de su generación, incluyendo «Hermanos del rock and roll» de Barón Rojo, dedicada en aquella ocasión a la memoria de su antiguo compañero «Tuti».

La trayectoria de Totem representa una de las numerosas historias que conformaron la escena rock de Granada durante los años ochenta y primeros noventa. Su combinación de rock progresivo, hard rock, influencias sinfónicas y elementos de raíz andaluza les permitió desarrollar una identidad propia dentro del panorama musical granadino.

Varios de sus integrantes han continuado vinculados a la música. Jesús Carlos Álvaro ha orientado principalmente su trayectoria hacia el jazz, mientras que Agustín Varo ha continuado su actividad en Rockhay y José Carlos Segovia «Peperotti» en Revelaciones, manteniendo así vivo el vínculo de aquellos músicos con la escena musical.

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TOTEM - Zaidín Rock Festival (Granada 1992)


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